Cinematografía Brasileña

PUBLICIDAD / OAKLEY

Be Who You Are,
Ítalo Ferreira

Por Pepe Mendes

Me gusta creer en lo que filmo. El concepto, la técnica y la filosofía tras la imagen son importantes, pero lo que me realiza y me deja motivado es que lo que sucede frente a los lentes traiga una verdad. Con esta película pasó eso, pusimos la cámara ante cosas que ya sucedían y grabamos con un poco de poesía. Esto dio vida a nuestro imaginario.

La cinta ya tenía algunas ciertas ideas definidas tanto por Oakley como por la agencia, pero tuvimos bastante libertad para crear en el momento. Gabriel Novis, el director, y yo, llegamos a Bahia Formosa dos días antes de grabar para hacer el scout y entender cómo serían realizadas las imágenes pre definidas. Como lo que estaba planeado no cubría todo el cronograma, comenzamos a elaborar nuevas escenas para producir durante el resto del tiempo disponible. Las grabaciones duraron un total de cuatro días.

Fotos de Making of: Famke Van Hagen

El nombre de la campaña es “Be Who You Are”. Además de nuestra parte, la campaña fue realizada con directores de diferentes lugares del mundo y con otros atletas. La productora responsable fue Stept Studios, de Los Angeles, y la producción local fue hecha por Mymama.

La idea de la campaña es mostrar el ambiente y el mundo en el que viven los atletas. Ítalo Ferreira nació y siempre vivió en un pueblo de pescadores en Bahía Formosa, un lugar que tiene un mar increíble para surfear todos los días. Las olas allí son pequeñas pero constantes. Eso es algo que ayudó en el rodaje, ya que sería muy problemático quedarnos sin olas. Es un Point Break y fue ahí que Ítalo comenzó a surfear en una tapa de poliestireno. La misma tapa que su padre usaba para guardar los pescados que agarraba.

Los días de pre producción nos ayudaron a entender como es la vida alrededor de Ítalo. Añadimos al cronograma, por ejemplo, una visita a la plaza de mercado del poblado, que queda al borde de un acantilado, donde grabamos unos pollitos coloridos, al carnicero cortando carne y al pescador arreglando la red, además de algunos retratos de habitantes locales hechos con luz natural para hacerlos más crudos y dejarlos sentir cómodos, a su gusto. Ese momento del mercado fue muy libre, encontramos qué grabar ahí mismo. En momentos como ese llevábamos sólo un rebotador. Ya la toma del lagarto verde, por ejemplo, fue en el intervalo entre las grabaciones, en los jardines de la posada, cuando volvía a descansar de la primera jornada del rodaje.

Fuimos a Bahía Formosa con un equipo reducido. El director Gabriel Novis optó por trabajar sin grandes intervenciones, lo que es muy inteligente para este tipo de cintas. El equipo de cámara contó con Marco Chile, primer asistente de cámara (y gran amigo), James, técnico, para montar el gimbal y un logger, además de Erick Proost, el operador de cámara y fotógrafo especializado en imágenes acuáticas y de surf. Todo muy bien producido por Guilerme Valiengo. No hubo ningún acompañamiento presencial del cliente ni de la agencia.

Erick Proost es amigo de Gabriel. Ellos vivieron juntos en California. La cámara usada en el acuario es suya, una RED que usamos en el agua con lentes Canon. Esa misma cámara la usamos fuera del agua con mis Nikon, principalmente los dos primeros días. Los Nikon son lentes antiguos, de still, de los años 80. Los usamos para esos momentos más libres mientras llegaba la ARRI Alexa Mini.

Durante las grabaciones amanecía a las cuatro y media de la mañana y enseguida el sol se ponía muy alto, lo que nos hizo posible tener pausas en medio de las jornadas para no grabar con una luz muy dura. Los primeros días grabamos a Ítalo surfeando y a un amigo suyo, Jackson, que surfeó con una tapa de poliestireno para ilustrar sus inicios en el surf, algo bien lúdico. Grabamos también el mercado y algunos inserts del poblado. Las imágenes del performance de Ítalo quedaron lindas. Comenzamos muy temprano y el sol estaba entre nubes. Todo coincidió para que las imágenes ganaran una fuerza de no creer. Usamos filtros Mist de difusión, junto a ND para limitar el campo focal, y glicerina.

En el agua la propuesta era deconstruir el estilo de las películas de surf con imágenes más sucias, con un blur muy exagerado. Mantuve la cámara en el acuario con esos filtros para grabar a Ítalo con sus amigos en la playa. Fue una opción estética que resolví arriesgar para hacer referencia a algo del pasado, a los recuerdos.

Yo surfeo, conozco un poco el comportamiento del mar y había hecho otras grabaciones se surf con atletas como Gabriel Medina, pero fueron situaciones más controladas, incluso con olas grandes como las de Maresias, porque había un equipo más grande. Con Ítalo yo permanecía junto a Erick para intentar encontrar caminos diferentes. Él es un operador de cámara óptimo y ha seguido a varios surfistas alrededor del mundo, pero queríamos alterar las convenciones de ese lenguaje. Mi atención era sumar e intentar añadir una nueva visión a la cinematografía de esos performances. Comenzamos a rodar con poca profundidad de campo y después la aumentamos, dado que algunas escenas eran muy difíciles de enfocar. Erick tuvo que hacer un trabajo de foco delicado, y lo hizo super bien.

Yo busco estar siempre al lado del operador de cámara subacuática para intentar mantener el concepto fotográfico de la cinta como un todo, para crear una unidad. Es todo adrenalina. Necesitas encajar la cámara en un ángulo que encuadre la ola, el surfista, el sol y el cielo. Todo además muy rápido. Es importante ayudar a definir nuestra posición. Para tener más velocidad e impulso en los saltos, Ítalo fue jalonado por un jet ski en algunos momentos, pero en otros él prefirió ir y entrar a la ola remando. En varios momentos, en el agua, necesitamos permanecer nadando porque no siempre alcanzamos el fondo con los pies.

Foto: Rafael Moura

PUBLICIDADE

Usamos también una Alexa Mini con los Leicas Summicron. Los Leicas son suaves, claros y tienen un desenfoque muy bonito. No son lentes vintage peor tampoco son sharp. Para una cinta que mezcla plasticidad, historia y una dimensión onírica, me parecieron perfectos. La Arri Alexa Mini es buena para hacer imágenes en high speed y puede grabar en hasta 200 frames. No pensé usar LF por cuestiones de presupuesto y de limitación de cuadros por segundo.

Generalmente las escenas en las que usamos high speed fueron planeadas, pero en algunas lo decidimos según lo que sucedía en el momento. Comenzamos a rodar la escena de los caballos en high speed, 120 cuadros por segundo, pero en determinado punto consideramos que hacía falta sentir la velocidad y entonces pasamos a 24 cuadros por segundo. En la edición final, entraron ambas. Y me pareció interesante esa mezcla de velocidades. Ya el surf fue completamente grabado en high speed, aunque no creo que eso sea necesariamente una regla.

Las escenas con el padre de Ítalo, que es pescador, fueron rodadas en un barco en movimiento. Usé una cámara en mano por una razón de seguridad, y para poder cambiar de encuadre de manera más ágil. En algunos momentos apoyé la cámara en la cubierta para seguir el balanceo del agua mientras se movía el horizonte.

Intercalamos las escenas de cámara en mano con imágenes grabadas con el gimbal para hacer que algunos momentos quedaran más fluidos y grandiosos, menos documentales, con mayor plasticidad. Yo mismo operé el MoVI pero tuve la ayuda de un técnico que montaba y balanceaba el equipamiento.

Usé el gimbal para hacer girar la cámara en la imagen que muestra a una familia frente a un pequeño televisor antiguo. Esta fue una idea de Novis que nos fue posible realizar gracias al equipamiento. El giro fue hecho con control y a distancia. La idea de la escena era mostrar cómo Ítalo es un ídolo en el poblado. La escena fue grabada en el garaje de una casa. El TV estaba encendido y con una imagen con lluvia para que emitiera luz. Cerré todo lo que había atrás de la cámara con una tela negra para bloquear la luz y dejé que el brillo de la pantalla se reflejara en la piel de las personas y a su alrededor. En la puerta lateral puse un reflector para simular la luz que venía de la entrada de la casa.

Llevé pocos equipamientos de luz y trabajé con Cristiano, un gaffer local. La escena del inicio de la cinta, la de la caja de poliestireno, es la más elaborada en ese sentido. En la locación ya había una lámpara que atravesaba los cobogós y formaba círculos en la pared. Eso me dio la idea de sólo reforzar el dibujo de luz con un reflector de tungsteno de 1000 watts, filtrado con CTB. En el techo sobre la caja de poliestireno, colgamos un Fresnel de 650w y una Astera con temperatura fría, de azul un poco cianótico. Añadí también otra luz con color rojo como luz de relleno. La locación es el corredor de la pescadería municipal al borde del mar. Exigió mucho trabajo montarlo todo debido al tamaño del equipo. No llevé HMI, sólo un kit de Asteras y tungsteno.

En este tipo de cintas, me gusta meterme con las lámparas y reflectores. Era un plan documental, todos juntos concentrados en la construcción de cada escena. En cintas de publicidad puede haber un equipo de 15 o más personas para hacer las luces y las estructuras de luz.

La fiesta brega funk tiene elementos visuales más estilizados como el carro parlante y las fluorescencias en el cuadro. Es necesario un poco de picante también, no es posible quedarse sólo con lo crudo.

La sombra que pesa sobre una piedra fue proyectada por el sol, sin rebotador ni reflectores. En el material en bruto Ítalo pasa frente a la cámara, pero la montadora Mah Ferraz lo cortó antes para dejar apenas su silueta cruzando el cuadro. Vale resaltar su trabajo en esta cinta, que ganó algunos premios importantes a la edición.

Para mí, las diferencias entre las imágenes grabadas por cada cámara son claras. Puedo distinguir bien las texturas, pero en esta cinta lo importante es contar la historia y las diferentes texturas siempre aportan. La corrección de color fue hecha en Stept Studios, y la encuentro increíble: no tuve que intervenir en nada.

«BE WHO YOU ARE, ÍTALO FERREIRA»
Sinopsis: En lenguaje documental, la película retrata el ambiente cotidiano del surfista Ítalo Ferreira, campeón mundial y medallista olímpico, en la playa de Baía Formosa, en Rio Grande do Norte, donde siempre vivió. El comercial ganó o fue finalista en premios como los Premios Clio, Ciclope, Premio ABC y Comercial Berlín, además de ganar el sello Staff Pick de Vimeo.
Dirigida por: Gabriel Novis
Director de Fotografía: Pepe Mendes
Fotografía acuática: Erick Proost
Asistencia de Cámara: Marco «Chile» Contreras
Realización de: Famke Van Hagen
Fotograma: Rafael Moura
Colorista: Strack Azar
Leñador: Franklin Mateus Mendonça
Electricista: Christiano da Costa Miranda
Dirección de arte: Addison James Carroll
Foto: Fepa

MINI BIO

pepemendes.com

Pepe Mendes ha sido cuatro veces finalista del premio ABC (Asociación Brasileña de Cinematografía) y obtuvo el trofeo a mejor fotografía de publicidad con la cinta “Be Who You Are, Ítalo Ferreira”, de Oeakley, que también ganó otras premiaciones internacionales y entró al SteffPicks de Vimeo. Entre los 15 cortos que ha fotografiado está «O Órfão», de Carolina Markowicz, ganhador de más de 20 premios en festivales como el Quincena de Realizadores de Cannes enel 2018. En TV, há sido el fotógrafo de las séries «Espírito de Lucha» (HBO, dirección de Rodrigo Meirelles), «Arcanjo Renegado» (Globoplay, dirección de Heitor Dhalia), «Tempero Secreto» (GNT, dirección de Pedro Amorim), «Vizinhos» (GNT, dirección de Luiz Villaça y Maria Farkas) y «Que Monstro Te Mordeu?» (creada por Cao Hamburger para a TV Cultura). Además há trabajado en campañas de marcas como Visa, Heineken, Samsung, Spotify, Facebook e Chevrolet, entre otras, y en de videoclips de Boogat, Saravacalé y Fernanda Takai

Assine nossa Newsletter

Inscreva-se para receber novidades da Iris Cinematografia

Inscrição realizada com sucesso!